Esta semana que pasó ha sido una de las más reflexivas de mi vida quizás, es decir, me estoy comenzando a dar cuenta que el tiempo pasa rápido, demasiadamente rápido.
Recuerdo que hacia mi examen de admisión para la preparatoria, el día del examen entre muerto de nervios, pasando el rato y conforme contestaba me fui relajando y aun mas cuando llegaban alumnos de 3 y 6 semestre a apoyarnos y cosas así. Después me presentaba con nervios a las citas con las psicólogas, el ultimo día tuve una entrevista con el director junto con mis padres, estaba tan nervioso ya que no había solicitado ficha en ninguna otra preparatoria, si no entraba en esa, perdería el año pensaba.. pero al escuchar la gloriosa oración “Bienvenido a la institución” suspire y me sentía el rey del mundo.
Estos recuerdos los tengo súper presentes, es como si fueran ayer, pero no. Hace 1 año exactamente de esos sucesos, y es cuando me empiezo a dar cuenta que el tiempo pasa muy, muy rápido. Que debo de disfrutar la vida y tomar esos problemas que a diario se me presentan como un obstáculo más para alcanzar a ser quien yo quiero ser, para mi los obstáculos son un escalón mas hacia el éxito.
Disfrutar la vida moderadamente y sanamente, es la clave, creo yo.



